Ciencia: El cansancio te hace comer más

A todos nos pasa, el cansancio nos pone comida de más en la boca.

De repente el trabajo o los pendientes se juntan y después de una semana agitada el cuerpo pide descanso a gritos. Recostado sobre la cama tus manos se posan sobre tu vientre. Es entonces cuando te das cuenta que subiste hasta un par de kilos, “de la nada”.

Bueno, esto tiene una explicación.

Entre más nos cansamos, más hambre nuestro cuerpo tiene. Cuando asimismo nos hemos privado de sueño, la sensibilidad de nuestro cerebro a los olores de los alimentos se incrementa sustancialmente (de acuerdo a un estudio de la Sociedad de Neurociencia Cognitiva con sede en San Francisco, según se dio a conocer el pasado 27 de marzo).

¿Con cuántas horas de desvelo basta para sufrir estas consecuencias?

Te sorprenderá saber que con dormir menos de 6 horas nuestro cerebro tendrá predisposición a lo dulce y a lo grasoso y suculento. Te será casi irresistible.

En palabras de uno de los autores, Surabhi Bhutani (Northwestern University): “Durante el estudio, cuando los participantes se sentían más cansados mostraban una mayor actividad cerebral en dos áreas relacionadas al olfato -la corteza piriforme y el córtex orbito frontal- como respuesta a los olores de la comida, en comparación a aquellos que estaban descansados”.

Ya anteriormente se conocía que la privación del sueño aumenta los lípidos en sangre del ECS (sitema endocannabinoide) lo cual hace el comer un acto más disfrutable. Esto resulta en que al ingerir alimentos te puedes sentir feliz cuando estás cansado. En promedio una persona cansada come unas 400 calorías más en comparación  con los que están bien descansados.

Más desventajas de no dormir o estar cansados

Otros estudios han demostrado que tan sólo con una noche de mal dormir hace que la capacidad de tomar decisiones decaiga terriblemente. Indudablemente que también se tomarán malas decisiones al momento de elegir la comida del día. No sorprende entonces que los investigadores encuentren que el cerebro de los participantes desvelados muestra mucha más emoción al ver fotografías de alimentos chatarra como las donas, pizza o hamburguesas con queso.

La tendencia a comer azúcar puede llevar a un círculo vicioso. Al estar desvelado la persona deseará más cosas dulces, pero si las consume de noche no podrá dormir. Será la historia de nunca acabar.

 

 

 

 

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