Superándote: Nunca es tarde

Pues bien de repente te encuentras a ti misma preguntándote si debiste haber aprovechado cuando eras soltera para viajar más o cuanto bien pudiste haber hecho por otros si hubieses continuado con tu metas solidarias en aquella obra voluntaria que te hacia sentir que estabas poniendo tu granito de arena en el bien de la humanidad o que hubiese sido de tu vida de  haber aceptado aquel fabuloso trabajo o a dónde hubieras llegado de haber estudiado esa carrera que te gustaba…

Y ahora con 30 o 40 o más años crees que todo eso son cosas que ya no puedes hacer… pues te tengo noticias: ¡nunca es tarde para superarse!

¿Qué necesitas para lograr ahora esas metas que pospusiste por falta de recursos o de apoyo, por casarte o por toma de decisiones equivocadas?

  1. Define el área en la que deseas superarte. Ten en cuenta que la superación no sólo se circunscribe al ámbito académico o económico. Así que piensa por un momento y define en que área de la vida humana te gustaría superarte o tenías planeado hacerlo hace algunos años.
  2. Anímate a abandonar la zona de confort en la que has vivido los últimos tiempos. No te encasilles en los estereotipos comunes. Una mujer tiene muchas facetas como dice el lema de este sitio. Afuera hay un universo de oportunidades.
  3. Divide tu meta final en metas más sencillas y fáciles de alcanzar. ¿Tu meta es viajar? Si no tienes los medios será difícil que llegues a las pirámides de Egipto o al Taj Mahal en la primera ocasión, pero ¿qué tal empezar por visitar y hacer una investigación exhaustiva de esas fabulosas ruinas a unas cuantas horas de tu casa?
  4. No te desanimes si te encuentras con tropiezos y obstáculos. Somos humanas y por lo tanto no podemos hacer todo perfecto, así que ten paciencia contigo misma si en este proceso de superarte sufres algunos reveses inesperados, date un tiempo para recuperarte y sigue adelante con las metas que te has trazado…

 

Un comentario sobre “Superándote: Nunca es tarde

Deja un comentario