Pedro Infante: Lo Raro

En este último artículo con motivo de otro aniversario de la muerte del actor considerado el más famoso del Cine en México, analizaremos las cosas extrañas en torno a la leyenda del actor y que han logrado convertir en mito a Pedro Infante.

Lo raro

  • La afición que desembocó en muerte. Es bien conocido el gusto del actor por pilotear aviones y todavía más conocido el hecho de que murió en un accidente en el que piloteaba uno. Sin embargo, no todos saben que no era el primer accidente que sufría por ese intenso amor a las alturas, hubo dos accidentes previos: uno en las cercanías de Guasave en Sinaloa del que salió con heridas menores y otro más grave en Michoacán, ocurrido en el poblado de Zitácuaro; en el último la gravedad de sus heridas obligaron a los médicos a implantarle una placa de platino en la frente y provocarían que el actor usara un peluquín para cubrirla en lo sucesivo. Lo raro y más que extraño es que tras estas severas lecciones el continuara con dicha afición que finalmente truncaría su existencia…
  • “Yo soy Pedro Infante y sigo vivo”. Si un sólo individuo hubiese a la muerte del astro presentado dicha afirmación, simplemente el público lo hubiese ignorado, pero lo cierto es que apenas morir Pedro Infante, sus dobles aparecieron alegando todos ser el desaparecido artista. Lo que es más, en tiempos ya recientes la polémica generada por el ya también fallecido Antonio Pedro, ha encontrado seguidores constantes en canales de YouTube, dónde los comentarios demuestran que miles aún conservan viva la creencia de que el actor no falleció en Abril de 1957 sino que siguió viviendo en medio de los mexicanos hasta ya entrados los 90 años.
  • El magnetismo que ejerce sobre más de tres generaciones de mexicanos (y las que vengan). En tanto que muchos actores y cantantes logran un éxito moderado por algunos años, a Pedro Infante se le ha dado el sobrenombre del Inmortal impulsado por la fascinación que sigue despertando (sea por lo bueno o lo malo que hizo) en habitantes de México que jamás lo conocieron…

 

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